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Introducción:

En Colombia existen quince (15) Tratados de Libre Comercio vigentes, firmados con más de treinta países; si unimos nuestra población con la de cada uno de estos, estamos hablando de una suma muy importante de consumidores, volumen nada despreciable para que la industria Textil y de la Confección Colombiana pueda posicionar su oferta exportable y así aprovechar los tratados vigentes.   Cada Tratado viene con una serie de normas que permiten calificar como originarios los productos  Colombianos que al ser exportados, son beneficiados con exenciones tributarias, si cumplen con la normatividad  prevista. En este escrito haremos referencia a los Requisitos de Origen, y cómo estos impactan la cadena de suministro internacional de la Industria Textil y de la Confección. Inicialmente presentaremos las definiciones de los conceptos principales desde el punto de vista de los acuerdos y de la cadena de suministro internacional, para luego hacer un análisis de cómo aplicar esta normatividad en la cadena productiva del sector.

 

Definiciones:

 

  • Los Tratados de Libre Comercio:

 

Hablar de los Tratados de Libre Comercio y sobre todo de su impacto en un sector de la economía colombiana tan importante como el sector Textil y de la Confección, requiere en primer lugar, indagar sobre su significado, alcance y objetivo, para que a la luz de estas circunstancias se pueda vislumbrar su impacto en la producción y comercialización de bienes del sector textil en Colombia.

 De acuerdo con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en respuesta a las preguntas frecuentes sobre el TLC, nos da la siguiente definición sobre los Tratados de Libre Comercio:

“…Es un acuerdo mediante el cual dos o más países reglamentan de manera comprehensiva sus relaciones comerciales, con el fin de incrementar los flujos de comercio e inversión y, por esa vía, su nivel de desarrollo económico y social. Los TLCs contienen normas y procedimientos tendientes a garantizar que los flujos de bienes, servicios e inversiones entre los países que suscriben dichos tratados se realicen sin restricciones injustificadas y en condiciones transparentes y predecibles.

Y en ese sentido, el valor agregado de los Tratados de Libre Comercio es la connotación legal que de cierto modo establece unos parámetros o estándares internacionales de comercio.”

 

Así las cosas, tal como lo indica la definición, se debe tener en cuenta que operar en el Comercio Internacional en virtud de un Tratado de Libre Comercio, es entender que se trata de cumplir con normas de tipo legal, a través de los flujos de producción y de comercio entre los diferentes países que han suscrito un TLC.  Y cuándo se indica el término “operar”, este comprende el proceso de importación, producción y exportación, de los productos partícipes en la cadena textil – confección, desde la obtención de las materias primas hasta la obtención del producto final, en donde cada uno de los países Parte que suscriben un TLC, y dependiendo del lugar desde donde opere en los flujos de comercio, tendrá fortalezas o debilidades para alcanzar las exigencias de dichos enunciados (regla de origen), pero debeerá ser a través del incremento de los flujos de comercio como dichas fortalezas se identifican y se mantienen, y las debilidades también se identifican para ver cómo superarlas.

 

  • La Cadena de Suministro:

 

Fernández afirma “La Cadena de suministro se refiere a las actividades y procesos que involucran a clientes y proveedores para que la mercancía sea producida y distribuida en las cantidades correctas, a los lugares correctos y a tiempo, con el fin de satisfacer los niveles de servicios requeridos por el consumidor. (Slate No 2).

 

Características de la Cadena de Suministro: “• Es dinámica e implica un flujo constante de información, productos y fondos entre las diferentes etapas. • El cliente es parte primordial de las cadenas de suministro. El propósito fundamental de las cadenas de suministro es satisfacer las necesidades del cliente. • Una cadena de suministro involucra flujos de información, fondos y productos. • Una cadena de suministro típica puede abarcar varias etapas que incluyen: clientes, detallistas, mayoristas/distribuidores, fabricantes, proveedores de componentes y materias primas. • Cada etapa de la cadena de suministro se conecta a través del flujo de productos, información y fondos. • No es necesario que cada una de las etapas esté presente en la cadena de suministro. • El diseño apropiado de la cadena de suministro depende de las necesidades del cliente como de las funciones que desempeñan las etapas que abarca.” (Slate No. 8)

 

Como se puede observar,  estas definiciones recogen el concepto dado por la OMC sobre los TLC,  que indica  la relación dinámica entre clientes y proveedores centrada en atender las necesidades de los mercados involucrados, sin desconocer los aspectos de tipo legal que se requieren para desarrollar los flujos de comercio entre los países que suscriben los acuerdos comerciales internacionales y que cada vez crecen en la medida que la dinámica internacional de las empresas igualmente crezca. Entonces será  la atención que la industria del sector Textil – Confección, imprima para atender los mercados que abren los TLC, lo que refleje el resultado de, si su flujo de comercio se ha incrementado o no, y para esto, se reitera, debe procurar  el cumplimiento de las normas de origen previstas para los productos de exportación, que apoyan un mejor costo esperado por los clientes y generan incrementos en los niveles de empleo y de desarrollo industrial.

 

  • Reglas de Origen de la mercancía

 

Como dice Pardo (2010, pág. 228-229), “La convención de Kyoto, define el “país de origen de las mercancías” como el “país donde las mercancías fueron producidas o fabricadas, de acuerdo con el criterio establecido para los efectos de la aplicación de la tarifa aduanera relativa a las restricciones cuantitativas o a cualquier otra medida al comercio.

“   El origen de la mercancía presenta la mayor importancia dentro del comercio, pues es indudable que muchas veces éste se liga con determinadas cualidades que se atribuyen a un país, territorio o zona geográfica tales como calidad, desarrollo tecnológico u otra serie de atributos que importan al momento de una decisión de adquisición. Por ello, el revelar el origen supone adicionalmente una función de protección al consumidor, quien en todo momento tiene el derecho de saber qué y de donde procede lo que esta adquiriendo. Ahora, en materia aduanera sirve, además, para determinar si una mercancía o producto originario o fabricado es o no objeto de derechos aduaneros. Así, un país o territorio aduanero no causara derechos de importación o exportación respecto de una mercancía que os originaria de si mismo, y seguramente tampoco lo hará en relación con aquellas mercancías naturales, o producidas, procedentes de un país con el que tengan un acuerdo de integración que origine un territorio aduanero ampliado y común, tal como sucede en el caso de las uniones aduaneras”. 

 

Dentro de las reglas de origen podemos encontrar otros conceptos no menos importantes que se pueden considerar como flexibilidades a la regla de origen y que permiten la evolución del tejido o prenda hacia su calificación de origen:

 

- De Minimis:

 

Es un porcentaje mínimo en peso, de fibras, hilados o tejidos, que, a pesar de no ser originarios de los países del tratado, participan en la producción de tejidos o prendas, sin que por esta situación los tejidos y/o prendas, pierdan la condición de originarios. Observamos los siguientes ejemplos:

 

  • TLC Col – Mx: 7% en peso
  • TLC Col – USA: 10% en peso, excepto Elastan

 

Este es un mecanismo que facilita la utilización de hilados o fibras en los tejidos o prendas, que generalmente permite ciertas condiciones del tejido como la elasticidad cuando se utiliza una fibra elastomérica o un hilado que destaca un dibujo o diseño en la ropa interior femenina.

 

 

- Acumulación:

 

Esta es una flexibilidad por medio de la cual los TLCs permiten la utilización de materias primas originarias de varios países y/o la ejecución de procesos productivos que se realizan igualmente en varios países, podríamos considerar las siguientes situaciones:

 

Intra - Acuerdo

El requisito de origen se cumple a partir de la sumatoria de materiales y/o procesos originarios de los países signatarios del tratado, de acuerdo con los requisitos previstos.

 

Acumulación extendida

Es aquella que permite a los miembros de un acuerdo, incluir insumos de terceros países no miembros, siempre que estos terceros tengan en común acuerdos vigentes con cada uno de los miembros del Acuerdo

 

EJ:   TLC Colombia – Canadá   Vs. TLC Perú – Canadá. Vs. TLC Colombia – Perú. En donde hay un importador que por ejemplo puede ser de Canadá, y el producto de exportación contiene materias primas y/o procesos que se hacen en Colombia y Perú, y dicho producto es exportado desde Colombia a Canadá.

 

Nota: A la fecha aún este tipo de acumulación, entre acuerdos, no ha sido autorizada por algún TLC vigente en Colombia.

 

Igualmente podemos considerar que hay TLCs que permiten el consumo o utilización de ciertos hilos producidos en terceros países, como los siguientes:

 

  • TLC Col – USA: permite el consumo del Nylon de México, Canadá, Israel
  • TLC Col- Mx: permite el consumo de Nylon texturizado de USA
  • TLC Alianza Pacífico: permite el consumo de Elastan de USA
  • TLC Col – Canadá: permite el consumo de Nylon de USA y/o México.

 

Fijémonos que el proceso de acumulación permite a la industria el aprovechamiento de las ventajas competitivas que un país tiene y del que otro(s) se puede(n) suplir.

 

Observemos cómo se define este concepto en el TLC Colombia – USA:

 

Capítulo Cuatro, Reglas de Origen y Procedimientos de Origen.

 

Artículo 4.5: Acumulación.

 

  1. Cada parte dispondrá que las mercancías o materiales originarios de una o más de las Partes, incorporadas a una mercancía en el territorio de otra Parte, se considerarán originarios del territorio de esa otra Parte.
  2. Cada parte dispondrá que una mercancía es originaria, cuando la mercancía es producida en el territorio de una o más de las Partes, por uno o más productores, siempre que la mercancía cumpla los requisitos del Artículo 4.1. y los demás requisitos aplicables a este Capítulo.

 

Escaso Abasto:

 

En relación con el proceso de proveeduría de las materias primas, algunos TLCs frente a la no producción o a la no disposición en cantidades suficientes o de un insumo específico, cuentan con un mecanismo de escaso abasto,  que  consiste en la autorización que los países firmantes de un tratado, luego de comprobar la falta de producción o la producción insuficiente mediante una autorización realizada por los países firmantes de un Acuerdo, luego de comprobar la falta de producción o la producción insuficiente, permitiendo que dicho insumo producido en un tercer país, se incorpore al bien de exportación sin que este pierda su condición de originario y goce así de las preferencias acordadas. Actualmente podemos observar los siguientes mecanismos según el TLC:

 

  • Colombia – USA: Short Supply
  • Colombia – México: Dispensa
  • Alianza Pacífico: Mecanismo de Desabastecimiento- CEA Comité de Escaso Abasto
  • Can – Perú: Mecanismo de Desabastecimiento.
  • ACE-72 (Colombia – Países de Mercosur) – Mecanismo de Desabastecimiento

 

Aquí hay un encuentro de demanda y oferta, en el sentido de que un productor de un bien de exportación requiere de un insumo y este no se produce en la región y un productor puede o no ofrecer dicho insumo o un sustituto que satisfaga la necesidad, también podría identificar una oportunidad para poder ofrecer el insumo en las cantidades y calidades requeridas en un futuro.

 

Se puede inferir que si los productos elaborados en un país exportador serán beneficiarios de las preferencias arancelarias, siempre que cumplan con las reglas de origen establecidas.  Es decir en consideración a que las reglas de origen califican los productos como originarias de un país, es fundamental que el proceso productivo esté lo cual debe estar suficientemente soportado con los documentos correspondientes a través de toda la cadena de suministro, en razón a que dichas normas de origen son de carácter legal.

 

Todo lo que hemos visto en los anteriores párrafos nos indica que la cadena de producción textil es impactada por las normas definidas a través de los Tratados de Libre Comercio, para poder calificar un tejido o prenda como originarios y así estén cobijados por los beneficios arancelarios acordados. Veamos que ocurre en cada una de las etapas del proceso textil- confección:

 

1. Diseño

 

El diseño es un punto de partida importante en la producción de las prendas de vestir, es un punto en donde la moda o una necesidad específica del tejido son atendidas, es aquí donde la cuota de creatividad de nuestros diseñadores e ingenieros textiles sale a flote.

 

Pues bien, imaginemos que un diseño de una tela o un encaje requiere de un hilado para resaltar un dibujo o darle una propiedad especial al tejido y para esto se requiere de un hilado especial, y ese hilado no es producido en los países firmantes del o lo(s) tratado(s) para los cuales se prevé exportar el tejido y/o la prenda y además no goza de flexibilidad alguna para su uso.

 

Son estas las razones por las cuales, se hace necesario tener mucho cuidado al revisar los requisitos de origen, porcentajes de composiciones de hilos permitidos de terceros países,  lo mismo que activar los mecanismos de escaso abasto previstos, si es necesario,  pues si el tejido o la prenda no cumplen con los requisitos de origen, la exportación no se podrá acompañar del correspondiente certificado de origen y en el país de destino tendrá que pagar el impuesto arancelario para terceros países. Por lo tanto, el esfuerzo del diseño se verá frustrado pues la prenda o el tejido pierden su condición de originaria y no gozarán de los beneficios arancelarios previstos en el acuerdo, y así su opción competitiva desde el punto de vista costo será desfavorable.

 

2. La proveeduría de materias primas:

 

Cuando la estrategia comercial de las empresas productoras de textiles y confecciones apunta hacia la atención de los mercados internacionales y surge la necesidad de acogerse a lo previsto en los TLCs, la primera pregunta que se deben hacer los productores y/o exportadores, es si las materias primas como,  hilados, tejidos o insumos, deben o no ser originarias de los países firmantes de los TLCs, para que el producto final de exportación  califique como originario.  Por lo cual, de la lectura cuidadosa a  la normatividad prevista en cada uno de ellos se desprende el proceso de compras y se activará  la producción o proveeduría a nivel local o a nivel internacional para el abastecimiento de las materias primas requeridas.

 

En el TLC Colombia – Estados Unidos, por ejemplo, un producto será originario, si:

 

Sección A: Reglas de Origen. Art. 4.1 Mercancías Originarias

“Una mercancía es originaria cuando:

a) La mercancía es obtenida en su totalidad o producida enteramente en el territorio de una o más de las Partes,

b) Es producida enteramente en el territorio de una o más de las Partes y,

  • i) Cada uno de los materiales no originarios empleados en la producción de la mercancía sufre el correspondiente cambio de clasificación arancelaria, especificado en el Anexo 4.1 o en el Anexo 3-A (reglas Específicas de origen del Sector textil y del Vestido) o
  • ii) La mercancía satisface cualquier requisito de valor de contenido regional,

c) La mercancía es producida enteramente en el territorio de una o más de las Partes a partir exclusivamente de materiales originarios.”

 

Mientras que para la Comunidad Andina, CAN, según el literal d) Artículo 2 del Capítulo II la decisión 416 del 30 de julio de 1997, un producto será originario, si:

 

“… d) Las que no se les ha fijado requisitos específicos de origen, cuando resulten de un proceso de ensamble o montaje siempre que en su elaboración se utilicen materiales originarios de los Países miembros y el valor CIF de los materiales no originarios no exceda el 50 por ciento del valor FOB de exportación del producto de exportación en el caso de Colombia, Perú y Venezuela, y el 60 por ciento del valor FOB de exportación del producto en el caso de Bolivia y Ecuador.

e) Las no comprendidas en el literal anterior, que no se les han fijado requisitos específicos de origen y en cuya elaboración se utilicen materiales no originarios cuando cumplan con las siguientes condiciones:

i) Que resulten de un proceso de producción o transformación realizado en territorio de un País Miembro; y

ii) Que dicho proceso les confiera una nueva individualidad caracterizada por el hecho de estar clasificadas en la NANDINA en partida diferente a la de los materiales no originarios;”

 

Observamos que las exigencias de origen son diferentes, mientras que en el TLC Colombia USA, el requisito parte desde la fibra o hilado, es decir que los países de producción de dichas materias primas deben ser  Colombia y/o Estados Unidos, sin perder de vista que también se debe verificar con detalle la normatividad porque podemos encontrar situaciones como la de los hilos elastoméricos, que deben ser exclusivamente de “Una de las Partes”, es decir de Colombia o Estados Unidos, por lo cual aquí no se permite la aplicación del concepto de De Minimis,  o también podemos ver que se permite la utilización de filamentos de nylon producidos en México, Canadá o Israel, y así sucesivamente, porque la lectura del tratado debe ser integral, precisamente para auscultar otras exigencias o flexibilidades que impactan la calificación de originario del producto de exportación, como es el caso del requisito de origen para los hilos de costura, cintas y forros visibles.

 

Situación un poco distinta ocurre con el comercio entre los países miembros de la CAN y Perú, en donde se establecen requisitos específicos de origen que exige que los hilados sean de las Partes y en algunos capítulos también se exige un valor de contenido regional dentro de la realización del proceso productivo.   

 

Como se observa en los dos casos, los países fuente de proveeduría de los hilados es diferente, mientras que con USA se circunscribe a Colombia y/o USA, y permite que los hilados de nylon sean también de México, Canadá o Israel, en la Comunidad Andina, pueden ser de cualquier parte del mundo, excepto en el comercio con Perú, impactando así los tiempos de proveeduría y los costos de adquisición.

Esto también nos indica que en la industria Textil el proceso de compras debe considerar como una especificación el país de origen de los hilados o insumos, teniendo en cuenta que el país de origen se refiere a país de producción y no solo al país de compra. 

 

Dado lo anterior, una evaluación adicional sería en relación con que tanta oferta de hilados presenta el país o la región y qué tanto debe importarse para satisfacer dichas exigencias, pues dependiendo de esto la eficiencia y el costo para atender la demanda será mayor o menor y por supuesto la puesta en evidencia de necesidades de producción local.

 

 3. El Tejido:

 

El tejido es el gran momento de la producción textil y del vestido, es entrelazar hilos de diferentes especificaciones y nacionalidades cumpliendo con las necesidades del mercado, la tecnología utilizada y el porcentaje de participación de los hilados, marcan limites importantes para la definición de la clasificación arancelaria del tejido y la aplicación de conceptos de origen como el De Minimis, es en esta etapa de la producción en donde se traduce lo definido por los diseñadores e ingenieros textiles, será la presentación del tejido y el cumplimiento de los requisitos específicos de origen del tejido teniendo en cuenta el país de producción de  las fibras e hilados.

 

El requisito de origen para un tejido se puede encontrar de la siguiente forma, tomando como ejemplo el TLC Colombia – USA, para el Capítulo 60 – Tejidos de Punto:

 

60.01   Un cambio a la partida 60.01 de cualquier otro capítulo, excepto de la partida 51.06 a 51.13, Capítulo 52, la partida 53.07 a 53.08, 53.10 a 53.11, 54.01 a 54.02, la subpartida 5403.20m 5403.33 a 5403.39, 5403.42 a la partida 54.08 o el capítulo 55.

En otras palabras, los hilados y/o fibras que indican cada uno de los capítulos y/o partidas arancelarias involucradas en el proceso de tejeduría de los tejidos de punto, deben ser originarias.

 

 

4. El Corte y la Confección:

 

Es el proceso de transformar el tejido y otros insumos en prenda de vestir, es la vinculación con el diseño de moda, que también tiene relación con las normas de origen debido a que expresan el proceso de producción de la prenda a partir del tejido y el uso de elementos tales como el hilo de costura o cintas, que como lo he dicho antes especialmente en el TLC de Colombia – USA, tienen requisito de origen.

 

Si observamos el TLC Colombia – USA, estas normas se enuncian así,

 

“6101.10 – 6101.30   Un cambio a la subpartida 6101.10 a 6101.30 de cualquier otro capítulo, excepto de la subpartida 51.06 a 51.13, 52.04 a 52.12, 53.07 a 53.08, 53.10 a 53.11, 54.01 a 54.02, la subpartida 5403.20, 5403.33 a 4303.39, 5403.42 a la partida 54.08, la partida 54.08 a 55.16 o 60.01 a 60.06, siempre que:

(a)        la mercancía sea cortada o tejida a forma, o ambos, y cosida o de otra manera ensamblada en territorio de una o más de las Partes, y

(b) cualquier material de forro visible contenido en la prenda deberá satisfacer los requisitos de la Regla de Capítulo I del Capítulo 61.”

 

Fijémonos como la norma de origen requiere que el proceso de corte y confección sea efectuado en las Partes signatarias del Tratado, pues es así cómo se incentiva la generación de empleo en dichos países miembros del acuerdo.

 

Ahora veamos ejemplos de normas que indican como algunos otros insumos también deben ser originarios, como las siguientes en el TLC Colombia – USA:

 

Capítulo 61 – Prendas y Complementos (accesorios) de Vestir, de Punto.

 

“Regla de capítulo 3: Sin perjuicio de lo establecido en la regla de capítulo 2, una mercancía de este capítulo que contenga tejidos de la subpartida 5806.20 o de la partida 60.02 será considerada originaria sólo si dichos tejidos son tanto formados a partir de hilados como acabados en el territorio de una o más de las partes.”

“Regla de capítulo 4: Sin perjuicio de lo establecido en la Regla de Capítulo 2, una mercancía de este capítulo que contenga hilo de coser de la partida 52.04 ó 54.01 será considerada originaria sólo si dicho hilo de coser es tanto formado como acabado, en el territorio de una o más de las partes.”

 

Para el caso de la regla 3, los tejidos de la subpartida 5806.20, que corresponde a cintas y/o de la partida 60.02, que corresponde a tejidos de punto con un ancho inferior o igual a 30 centímetros, o lo que se conoce como cintas, deben ser producidas en los países del acuerdo a partir de hilados también originarios.

 

La Certificación de origen:

 

Tomemos como ejemplo la definición que presenta el TLC Colombia – México:

Según el Decreto 2676 del 29 de julio de 2011, protocolo modificatorio del tratado, Anexo 8, articulo 7.02 : Declaración y certificación de origen, indica:

 

“1. Las Partes acordarán un certificado de origen que servirá para certificar que un bien que se exporte de territorio de una Parte a territorio de otra Parte califica como originario. La Comisión Administradora adoptará las modificaciones al certificado de origen, que lo somete al Grupo de Trabajo de procedimientos aduanales conforme al artículo 7-11 del Tratado

 

Si relacionamos lo que sucede en la cadena de producción Textil – Confección, y el impacto que sobre dicho proceso presenta la normatividad de origen, es el Certificado de Origen, el documento que declara que el producto de exportación cumple los requisitos de origen previstos en cada TLC y por medio del cual el importador en el país de destino se hace beneficiario de las preferencias arancelarias acordadas.

La emisión de este documento también genera la responsabilidad para el exportador de mantener la documentación que demuestre que la regla de origen se ha consolidado en cada paso de la cadena productiva en donde se requiera, lo cual es objeto de auditoría por parte de

las autoridades aduaneras, ejemplo de esto es la verificación que hizo la Aduana de Estados Unidos (CBP), entre la última semana de julio y la primera semana de agosto del presente año, cuando visitó en Bogotá y Medellín, algunos de los exportadores de prendas de Colombia a USA.

 

 

Conclusión:

 

De lo anterior podemos deducir que el aprovechamiento de los Tratados de Libre Comercio, depende de entender que las normas de origen están presentes en el proceso productivo de la Industria Textil – Confección y será la Dirección de las Empresas y/o Personas Productoras y/o Exportadoras quienes, mediante una Estrategia organizacional clara, apunten hacia los mercados internacionales teniendo en cuenta la necesidad de dar cumplimiento a la normatividad.  De esta forma se permite que los productos de exportación puedan llegar con una oferta exportable competitiva desde el punto de vista costo a los países importadores miembros de los acuerdos comerciales vigentes, aprovechando las bondades que ofrecen dichos mercados. Toda la organización exportadora deberá tener claro las exigencias de las normas de origen que permitan la colocación de los certificados de origen lo suficientemente seguros y confiables, no solo para su presentación ante las autoridades aduaneras de los países de importación, sino para mantener negocios duraderos de mediano y largo plazo, que hagan crecer la oferta y por lo tanto el empleo y las economías de la industria y del país, mediante la estructuración de procesos de diseño, producción, proveeduría  y logística, que permitan identificar el soporte suficiente del cumplimiento  de la normatividad.

 

De otra parte, se hace necesario hacer una evaluación del desempeño actual de la industria en relación con la cadena de abastecimiento de materias primas, pues dependiendo de su mayor o menor desempeño y oferta, así será  la agilidad para responder a la demanda a costos razonables  y por lo tanto el aprovechamiento de los tratados.

 

Mención importante se debe hacer en relación con el entendimiento que deben tener las empresas de servicio de comercio exterior, especialmente los Agentes de Aduana a la hora de asesorar a los exportadores en el cumplimiento de la normatividad, ellos están llamados a estar presentes de primera mano en dicho entendimiento.

 

De otra parte, el objeto de los departamentos de Comercio Exterior, se hace relevante, pues se trata de la aplicación de normas en todo el proceso productivo, es entender que con esto su función va más allá del trámite aduanero, es la asesoría a los clientes nacionales y/o internacionales, es el apoyo para que las organizaciones exportadoras comprendan la norma y la practiquen, evitando así sanciones en procesos aduaneros dentro del país o en los países importadores, ya vemos como las aduanas de estos países aplican controles para evidenciar el cumplimiento de lo reflejado en la Declaraciones y Certificaciones de Origen que acompañan cada exportación.

 

Resumen

 

El entendimiento de las normas de origen previstas en los Tratados de Libre Comercio, en la Industria Textil - Confección, prevé la aplicación de los Requisitos de Origen, que están presentes en todo el proceso productivo, desde el diseño textil y/o de moda, hasta el producto terminado, dichos requisitos al ser parte de la normatividad son de carácter legal, lo cual se demuestra cuando las organizaciones exportadoras firman una Certificación de Origen, documento que permite a los exportadores el ingreso a los países de destino de los productos beneficiándose de exenciones arancelarias que hacen que el producto sea más competitivo desde el punto de vista costo, significando con esto que el producto exportado es calificable como originario del país exportador miembro de un Tratado de Libre Comercio y que dicho cumplimiento está suficientemente soportado.

 

De otra parte, se indica que las entidades de servicio, como los Agentes de Aduana y los departamentos de  Comercio Exterior, juegan un papel muy importante para un mejor aprovechamiento de los Tratados al apoyar a la organización exportadora para aplicar de buena forma la normatividad y así promover el alcance de los mercados internacionales y los negocios de  mediano y largo plazo, fomentando el empleo y el crecimiento económico del país.

 

REFERENCIAS

 

  • G. (2010) Tributación Aduanera. Bogotá. Colombia: Legis

 

BIBLIOGRAFIA

 

 

Los TLC son autopistas para el comercio

 

En medio de un ambiente marcado por discusiones sobre guerras comerciales y acciones proteccionistas por parte de varios de los protagonistas del mundo, Colombia emprende un camino estratégico y en beneficio de la industria nacional.

 

Bajo el liderazgo del presidente Iván Duque y del ministro José Manuel Restrepo, el sector comercio tiene a los empresarios y a las regiones en el centro de sus prioridades, y con ese propósito el enfoque está en aprovechar mejor los 16 acuerdos comerciales vigentes con 60 países.

 

Hoy estos representan el 85 por ciento de las exportaciones y en conjunto suman un mercado de más de 1.500 millones de consumidores a los que Colombia tiene acceso de forma preferencial, es decir con tasas arancelarias bajas, que en la gran mayoría de los casos llegan al 0 por ciento.

 

La ventaja no está solamente en mayores ganancias para los exportadores, debido a la baja carga arancelaria, sino también en que cada acuerdo es un símbolo de respeto y confianza entre los dos países que lo firman. Es una garantía para tener más y mejores negocios a largo plazo.

 

El ejemplo recurrente para ilustrar su importancia es el de comparar una vía destapada con una autopista por donde transita el comercio internacional con mayor velocidad.

 

Son múltiples los beneficios de ese tránsito fluido, como el aumento de la productividad y la innovación, el favorecimiento de la inversión extranjera, la promoción de la competitividad y el desarrollo económico. Son, en definitiva, una herramienta clave para el desarrollo productivo del país.

Y como herramientas que son, nuestro objetivo como ProColombia y en general el sector comercio está en que más empresarios las utilicen y les saquen el máximo provecho.

 

Para eso trabajamos de forma articulada bajo principios de legalidad, emprendimiento y equidad, y siguiendo una estrategia clara liderada por la cartera de Comercio para entre todos lograr la meta a 2022 de exportaciones de bienes y servicios por US$27.000 millones y de inversión extranjera directa no minero energética por US$11.000 millones.

 

Las acciones

 

Un primer paso es avanzar en una profunda identificación de la oferta exportable regional que tenga oportunidades en los países donde hay acuerdos comerciales. Para esto trabajamos muy de la mano con entidades como el Programa de Transformación Productiva.

 

También a través de las regiones con mesas sectoriales se están identificando de manera efectiva sus potencialidades específicas, de acuerdo a sus estructuras de producción particulares. Los diálogos empresariales regionales son clave, en especial para el trabajo concentrado en los temas de competitividad.

 

Estamos por eso unificando los estudios de potencialidad y articulando las herramientas de inteligencia competitiva.

 

Otros aportes del Gobierno para despejar el camino están en la simplificación de trámites y en una mayor diplomacia sanitaria, en los que ya hay resultados positivos.

 

Apuntarle a avances logísticos es una forma para promover y facilitar el intercambio entre empresas colombianas y extranjeras. Para aumentar el número de empresas exportadoras se trabaja en ser más efectivos a la hora de reducir trámites para permitir la liberalización de la economía y la dinamización de los potenciales intercambios comerciales.

 

El Ministerio ya dio un paso adelante con la Mesa Permanente de Facilitación del Comercio Exterior, plataforma en la que convergen representantes del sector público y el sector privado para discutir los principales obstáculos y las formas más rápidas de solucionarlos.

 

Lo que vemos desde el Gobierno es un gran potencial para aprovechar el talento colombiano de cara a las exportaciones, y en especial a los mercados con acuerdos comerciales.

 

Economía naranja

 

Uno de los estandartes del Gobierno del presidente Iván Duque es precisamente la economía naranja, que combina una serie de sectores como la cultura, la propiedad intelectual, artes visuales, artes escénicas, medios audiovisuales, el patrimonio ancestral y las creaciones funcionales y la arquitectura.

 

La relevancia de esta industria radica en que en su núcleo se encuentran las ideas y la creatividad, las cuales se han configurado como elementos primordiales para el futuro del país, y son inagotables. Colombia tiene mucho talento y ya es hora de exportarlo más.

 

Tenemos una gran ventaja: de acuerdo con el reporte anual del Global Innovation Index, de 126 países, Colombia es el número 41 en exportación de servicios culturales y creativos.

 

Los TLC son clave para fomentar la internacionalización de nuestros productores de cultura y creatividad, y facilitar la profundización de Colombia en las dinámicas económicas a nivel global a través de aquello que es intangible, pero supremamente valioso: el talento. 

 

Desde ProColombia estamos encaminados al diseño e implementación de estrategias efectivas a corto, largo y mediano plazo, para impulsar la economía de las industrias creativas, para impulsar a nuestros artistas, diseñadores, productores, músicos, actores, dramaturgos, a todos nuestros generadores de contenido cultural.

 

El talento humano en Colombia es un activo que debe ser correctamente explotado, puesto que es el camino más prometedor para alejarnos de la dependencia de las exportaciones minero-energéticas.

 

A través de la Bolsa de Valores de Colombia, por ejemplo, se espera impactar a diversas empresas y organizaciones que este sector, a partir de los Bonos Naranjas, estimados entre $300.000 y $400.000 millones de pesos.

 

La llegada de Amazon al país es solo una muestra del alcance de los beneficios de la inversión extranjera en Colombia en servicios de TI. La compañía de comercio electrónico tiene planeado generar 600 empleos en Bogotá. Este es el tipo de inversión que buscamos traer de mercados con los que haya un acuerdo o un tratado de libre comercio vigente.

 

Análisis de algunos acuerdos comerciales

Exportaciones. Fuente Dane

 

Estados Unidos

 

Este Tratado de Libre Comercio, con seis años de vigencia, ha servido para promover la inversión extranjera en Colombia y propulsar el desarrollo económico entre ambos países.

 

Entre 2012 y el 2017, un total de 1.534 nuevas empresas exportaron bienes no minero energéticos por un valor de US$1.207 millones. Sin este acuerdo, el país habría exportado US$2.533 millones menos en los últimos seis años, es decir, las exportaciones no se habrían incrementado en una razón de US$447 millones al año.

 

Los subsectores con mayor protagonismo en cuanto a número de empresas nuevas fueron: confecciones (representando 23,3% del total), flores frescas (12,8%), café (3,8%), manufacturas de cuero (3,8%) y calzado (3,2%). De la totalidad de estas empresas, el 99,6% son mipymes y exportaron productos consolidados como flores frescas, confecciones, café y semillas y frutos oleaginosos.

 

En cuanto a productos nuevos un total de 462 se han exportado en el periodo analizado. Algunos de estos productos fueron farmacéuticos, artículos para el hogar, productos químicos orgánicos y textiles.

 

De igual forma, el sector agrícola ha demostrado un crecimiento. Las frutas frescas, por ejemplo, tienen un inmenso potencial, al igual que el cacao y los productos de panadería.

 

Las industrias 4.0 siguen siendo una de las prioridades. Nuestro mundo cambia constantemente y los efectos disruptivos de la Cuarta Revolución son innegables, pero Colombia no se ha quedado atrás. Las industrias inteligentes deben potencializarse, ya se han visto grandes resultados en las exportaciones de desarrollo de software, videojuegos y aplicaciones móviles, por ejemplo. Hay que seguir apostándole a la internacionalización de sectores que se nutren del talento, el conocimiento y la creatividad, nuestros mejores activos, puesto que hay oportunidades tangibles en el mercado internacional.

 

Estados Unidos, por ejemplo, tiene el mayor mercado audiovisual del mundo con ingresos anuales por US$9.800 millones.  Su población hispana es grande y cada vez hay mayor demanda de programas hablados en español. Colombia puede explotar esta necesidad.

 

El TLC ha sido un garante para la llegada de inversión y ha contribuido en el afianzamiento de las relaciones bilaterales. Entre 2012 y el primer semestre de 2018, los flujos de inversión de Estados Unidos en Colombia, según el Banco de la República, registran montos por US$15.321 millones, posicionando a este mercado como el mayor inversor del mundo en Colombia.

 

Hoy, más de 440 compañías de Estados Unidos operan en territorio colombiano, lo que demuestra las sólidas relaciones de comercio, amistad y cooperación que unen los dos países.

 

Firmas como IBM, Amazon, Schlumberger, Avon, Goodyear, J&J, General Motors, P&G, Hilton, 3M, Brinks, Cisco, Dupont, EY, General Electric, Cargill, PWC, Abbott, Pfizer, Pepsico, Medtronic, AT&T, Oracle, Sonoco, Avon, Colgate, Clorox, DHL, Accenture, Fedex, Cargill, Dow Chemical, son algunas de las compañías estadounidenses con presencia en Colombia.

 

Existen además más de 170 compañías norteamericanas, en su mayoría de los Estados Unidos, que le han manifestado a ProColombia interés de invertir en Colombia, y entre estas hay anclas que generan alianzas estratégicas y posibilitan crecimiento de la industria local y mayor generación de empleos.

 

El TLC ha mostrado casos de éxito de empresas beneficiadas. Una de ellas es Pezco, una empresa de capital colombiano que opera desde Estados Unidos y comercializa tilapia. El modelo de negocio de Luis Ignacio Libreros, CEO de la compañía, garantiza que la tilapia cuente con trazabilidad desde la granja hasta la boca. La empresa en Colombia tiene cuatro clústeres para la exportación de tilapia y trucha, productos que gracias al TLC son más competitivos. El compromiso con el desarrollo social es visible en esta empresa, puesto que, en apoyo con ProColombia, trabajan con la comunidad Misak del Cauca en un proyecto de mentoría para que los indígenas puedan exportar trucha a Estados Unidos. 

 

En el sector de Sistema Moda está la empresa antioqueña Agua Bendita, la cual es una de las más reconocidas en los mercados internacionales por sus diseños únicos de vestidos de baño, hechos a mano por mujeres cabeza de hogar. Luego de 14 años de constitución, la compañía tiene presencia en más de 40 países y ha sido exitosa en su internacionalización por estudiar detalladamente los mercados a donde quiere empezar a exportar el diseño único hecho en Colombia. Según su gerente general, Alejandro Ceballos, la empresa se ha beneficiado con los acuerdos comerciales que ha firmado Colombia. “Con Estados Unidos sin duda que es nuestro principal destino de exportación, pero también México, Canadá, Europa, Turquía, innumerables países hoy a los que podemos llegar con preferencias si nos comparamos con otros exportadores de vestidos de baño”.

 

Sectores no mineros de exportación

– Fuente Dane

 

Unión Europea

 

El Acuerdo Comercial entre Colombia y la Unión Europea entró en vigencia en 2013 y desde entonces el valor de las exportaciones no mineras ha incrementado sustancialmente, casi US$28 millones cada mes. 

 

Antes del Acuerdo, las exportaciones llegaban a US$163 millones mensuales aproximadamente, mientras que actualmente este valor fluctúa alrededor de US$191 millones.

 

De no haberse firmado y puesto en marcha, Colombia habría exportado en promedio US$1.501 millones menos en los últimos cinco años y las exportaciones no se habrían incrementado en una razón de US$340 millones al año.

 

Además, hubo un impacto importante en el crecimiento e internacionalización de empresas colombianas, especialmente en los sectores de Agroindustria y Sistema Moda. Fueron 858 nuevas empresas que exportaron bienes no minero energéticos a los países de la Unión Europea, por un valor total de US$551,4 millones, siendo la mayoría de Antioquia y Bogotá, principalmente de estas dos cadenas productivas. Aquí, al igual que en Estados Unidos, el subsector de confecciones contó con el mayor número de nuevas empresas con el 13,8%, seguido de empresas exportadoras frutas frescas con el 9,6%, y el café, con el 7,3%.

 

Frutireyes es una empresa que exporta frutas colombianas y trabaja con 100 agricultores nacionales hace 18 años, se ha visto beneficiada por este acuerdo, puesto que sus principales mercados son Estados Unidos y países de la Unión Europea como Holanda, Reino Unido, España y Francia. “Uno de los atractivos de Colombia es la disponibilidad de frutas durante todo el año, además los sabores de las frutas exóticas como la gulupa, porque en África se produce pero el sabor y la textura de la colombiana es diferente. En el mundo reconocen que la uchuva es de origen de los Andes, pero Colombia es el primer productor, por eso si un cliente busca volumen pueden recurrir a nosotros”, dijo Andrea Tapias, representante de la compañía. El apoyo de ProColombia ha sido clave para la internacionalización de la empresa. “Desde hace ocho años trabajamos con ProColombia en desarrollo de producto, investigación de mercados y participación en ferias comerciales”, cuenta el empresario.

 

Sectores no mineros de exportación
– Fuente Dane

 

Canadá

 

Desde el TLC entre Colombia y Canadá, que cobró vigencia en e2011, 404 nuevas empresas han exportado al país norteamericano.

 

De los 260 nuevos productos comercializados desde la implementación del acuerdo, en lo que va de este año, han tenido protagonismo los artículos del hogar, como pañuelos y toallas desmaquillantes; los pescados frescos y congelados, especialmente la trucha; las frutas procesadas y frescas, como la guanábana y el aguacate.

 

En el flujo de intercambios comerciales entre estos países, resalta el caso de la empresa Lök, comercializadores de cacao colombiano de alta calidad, logró irrumpir en el mercado canadiense, al igual que la empresa vallecaucana Olmué, la cual empezó a exportar sus productos en el 2012 a Estados Unidos y Canadá. A final del 2015 el volumen de sus exportaciones fue de 2.136 toneladas; la fruta que transforman proviene del Valle del Cauca, el Eje Cafetero, y la zona de Urabá.

 

Sectores no mineros de exportación
– Fuente Dane

 

 

Corea del Sur

 

Desde el 2016, casi la totalidad de la oferta exportable del país entra sin aranceles a Corea del Sur. El TLC con el país asiático, uno de los más recientes para Colombia, presenta una gran oportunidad para la comercialización de frutas procesadas.

 

La oferta exportable, según cifras del 2017, está enfocada principalmente en el café, seguido de la metalurgia. Las exportaciones no minero-energéticas representaron 201 millones de dólares.

 

En un mediano plazo, se trabajará para diversificar esta oferta a través de productos como activewear, underwear, bebidas alcohólicas y confitería; la estrategia a largo plazo, proyectada para el 2022, incluye frutas frescas, autopartes, ingredientes naturales para cosméticos, confecciones, autopartes y carnes de res y cerdo.

 

Sólo del 2016 al 2017, las exportaciones de flores crecieron en un millón de dólares, llegando a significar US$3,8 Millones. Colombia se consolida en Corea del Sur como el primer exportador de hortensias y claveles.

 

Sectores no mineros de exportación
– Fuente Dane

 

 

 

HOJA DE RUTA PARA EL APROVECHAMIENTO DE LOS ACUERDOS COMERCIALES Y LA FACILITACIÓN DEL COMERCIO

José Manuel Restrepo Abondano*

 

1. -Evaluación de los resultados de los Acuerdos Comerciales:

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en su informe al Congreso presentado a mediados de agosto del 2018 y socializado el 19 de octubre pasado[2], destacó algunos resultados de los acuerdos comerciales en vigor para el país. Por la importancia del estudio, quisiera hacer mención a los siguientes resultados:

1 Ver: http://www.mincit.gov.co/ publicaciones/41674/en_audiencia_publica_ ministerio_de_comercio_entrego_informe_ sobre_acuerdos_comerciales

1.1 -Beneficios de los Acuerdos Comerciales:

Los acuerdos comerciales permiten la desgravación arancelaria gradual de los sectores, con lo cual se otorga un tiempo prudencial para que los empresarios se vayan adaptando a las nuevas reglas de juego.

En ellos se incorporan mecanismos de defensa comercial como las salvaguardias, que protegen temporalmente la producción nacional ante un aumento inusitado de las importaciones. Asimismo, contienen disposiciones sobre limitaciones o eliminación de subsidios a las exportaciones nivelando el terreno de juego y reglamentan las normas de origen, las normas sanitarias, fitosanitarias y las normas técnicas, a fin de que no se conviertan en barreras ocultas al comercio y mecanismos de solución de diferencias, para garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

Los acuerdos comerciales de última generación promueven la modernización institucional acorde con los estándares internacionales. Además de reglamentar el comercio de bienes y servicios, incorporan disciplinas que protegen la propiedad intelectual, las inversiones (y los inversionistas), los derechos laborales y el medio ambiente, la competencia, promueven la modernización y simplificación del servicio de aduanas, introducen mayor transparencia en las compras públicas, entre otros. Los acuerdos comerciales que incluyen disciplinas más allá de la desgravación arancelaria juegan un papel importante en la inserción de un país y su aparato productivo en las cadenas globales de valor.

Otro de los beneficios de los acuerdos comerciales es orientar el debate económico, como está pasando actualmente en Colombia, hacia temas de cómo mejorar la productividad, infraestructura, logística, capital humano, entre otros. De esta forma, los acuerdos comerciales enfocan los recursos a las tareas orientadas a mejorar la competitividad.

Colombia cuenta con 16 acuerdos comerciales vigentes que lo vinculan con 62 países. De estos 16 acuerdos, 4 corresponden a acuerdos de alcance parcial (Panamá, Cuba, CARICOM y Venezuela).

 

1.2.Comportamiento de las exportaciones e importaciones de bienes en Colombia

 

Entre 2000 y 2017[3], las exportaciones colombianas crecieron a una tasa promedio anual de 6.4% en valor y 5% en volumen. Por su parte, las importaciones totales crecieron a una tasa promedio anual de 8.5% en valor y 6.2% en volumen. En 2017, el valor de las exportaciones de bienes no minero- energéticos y las de servicios sumaron US$23,268 millones, para un crecimiento de 26.7%, en comparación con los US$18,360 millones de 2010.

 

En 2017 el valor de las exportaciones de bienes no minero energéticos llegó a US$14,942 millones, que comparado con los US$13,791 millones de 2010, refleja un crecimiento de 8.3%. Por su parte, se logró consolidar la tendencia positiva de

2 A partir del 2000, Colombia da impulso a la negociación de acuerdos comerciales.

las exportaciones de servicios, las cuales tuvieron incrementos positivos durante el periodo 2010 a 2017, registrándose un crecimiento del 187% tomando los años extremos de este periodo.

La similitud de la evolución de las series de exportaciones e importaciones, que se refleja en el coeficiente de correlación: 95.2% en valor y 94.8% en volumen, muestra que la dinámica exportadora está estrechamente ligada a las importaciones.

 

La participación del comercio sobre PIB, que mide el grado de apertura de la economía se ha mantenido relativamente estable, con excepción de los años que registraron precios altos para los productos minero energéticos.

Fuente: DANE, DIAN, BR; cálculos MinCIT

 

Al observar los flujos de comercio con países con acuerdos comerciales se aprecia un comportamiento más dinámico que el del comercio total. Las exportaciones crecieron a una tasa promedio anual de 14.3% en valor y 20.8% en volumen, mientras que las importaciones lo hicieron a 16.1% en valor y 12% en volumen. Con un coeficiente de correlación de 97.2% entre el valor de las exportaciones e importaciones.

Para el periodo estudiado, la participación del comercio total, esto es exportaciones más importaciones, de Colombia hacia países con acuerdos comerciales, ha ganado participación al tiempo que China también ha ganado participación. En el año 2000, el comercio de Colombia con países con acuerdos comerciales representaba 20.2% de lo comerciado, desde entonces viene ganando participación hasta 66.2% en 2017. Al respecto, es importante destacar que es a partir del año 2000 que Colombia inicia un periodo de más activo de firma de acuerdos comerciales, y el gran salto que se da entre 2011 y 2012 corresponde a la firma del acuerdo con Estados Unidos, principal destino comercial del país. Durante este periodo, el comercio con China también ha aumentado su participación, a pesar de ser un país con el no hay ningún tipo de acuerdo comercial.

Fuente: DANE, DIAN; cálculos MinCIT, OEE

 

Otro aspecto que es importante resaltar es que los términos de intercambio presentan un deterioro desde 2012, momento en el cual empezaron a caer de manera significativa los precios de los productos minero-energéticos y commodities que tradicionalmente exporta Colombia, lo cual contribuye a explicar el déficit comercial.

Fuente: DANE, DIAN; cálculos MinCIT, OEE.

1.3. Comportamiento de las exportaciones e importaciones de servicios en Colombia

Colombia ha tenido tradicionalmente déficit en la balanza de servicios explicado principalmente por el déficit significativo en servicios de transporte, servicios empresariales, servicios de seguros y pensiones, y servicios financieros. Sin embargo, el déficit experimentó un punto de inflexión a la baja en 2015. Ello se debió a que el déficit en los servicios de transporte se redujo por la contracción en el comercio de mercancías, particularmente las exportaciones de hidrocarburos.

 

 

Como lo muestra el cuadro siguiente las exportaciones de servicios a países con los cuales Colombia tiene tratados de libre comercio (con capítulo de servicios) han mantenido relativamente estable su participación en el total de exportaciones de servicios.

1.4. Conclusiones sobre la evolución del comercio exterior

Los resultados y cifras de la aplicación de los acuerdos comerciales en vigor, muestran que existen avances, pero todavía hay muchos aspectos por mejorar para irrigar bienestar a toda la sociedad; en esa medida, estamos empeñados en desarrollar una política que permitirá al país exportar más y mejores bienes.

La política industrial debe estar vinculada con la de comercio exterior y por ello se requiere buscar mecanismos a través de los cuales podamos elevar la competitividad y productividad del país, lo cual se logrará a través de dos aspectos. El primer aspecto se refiere a la reducción del costo país, en donde se abordan problemáticas como costos de energía, de logística, de transporte, de infraestructura y estabilidad jurídica, de carga regulatoria, entre otros. Si bien las intervenciones requeridas para esto involucran de manera transversal a diversas entidades del Gobierno, iniciativas como “Estado Simple, Colombia Ágil”, a partir de la cual se está adelantando la intervención de trámites y normas que permitan reducir los costos que enfrentan los empresarios por dar cumplimiento a la normatividad vigente muestran que el trabajo articulado entre las diferentes entidades del Estado son posibles.

El segundo aspecto se refiere a mejorar la productividad al interior de las empresas a través del fortalecimiento de las capacidades empresariales y el mejoramiento de procesos productivos (prácticas gerenciales, mejoramiento continuo, eficiencia energética, calidad, talento humano, estrategia comercial, innovación, fortalecimiento de cadena de valor), con base en el modelo de extensión tecnológica.

Mediante una red de prestadores de servicios de extensionismo tecnológico, con contacto permanente con las empresas, a través de fábricas de productividad, se busca solucionar problemas de productividad (in-situ), al tiempo que se generan capacidades al interior de la empresa y se facilitan las condiciones para adopción de tecnología.

En todo caso, es necesario definir una estrategia puntual y específica para el aprovechamiento de acuerdos comerciales de tal suerte que Colombia pueda incrementar y distribuir más equitativamente el bienestar económico que se puede extraer del comercio exterior.

 

  1. Aprovechamiento de acuerdos comerciales, Identificación de Productos Manufactureros y Agroindustriales y aumento de la oferta exportable

Colombia, como se ha indicado, cuenta con 16 acuerdos vigentes, con acceso preferencial a un mercado potencial de 1.500 millones de consumidores. Pero no basta con tener ese acceso preferencial y por eso tenemos que trabajar en potenciar las oportunidades con las que contamos.

 

Con el propósito de definir los productos agro, manufactureros y agroindustriales, y los servicios de la canasta exportadora que demuestren tener las mayores oportunidades en los mercados internacionales, se diseñó un procedimiento que permite priorizarlos a partir de las capacidades de la oferta, así como también el grado de potencialidad de internacionalización; para posteriormente, identificar, analizar e intervenir las barreras u obstáculos de admisibilidad y mercado que impiden un mejor dinamismo de las ventas externas.

 

Esta metodología se basa en la evidencia analizada en el desarrollo de la metodología tipo de pre-identificación de apuestas productivas del CONPES 3866 de la Política Nacional de Desarrollo Productivo y enriquecida con el nivel de potencialidad de exportaciones. Esta metodología fue desarrollada gracias al esfuerzo coordinado entre el MinCIT, el Programa de Transformación Productiva y ProColombia.

 

Ahora, con la aprobación de la metodología y lineamientos del Consejo Superior de Comercio Exterior, vamos a adelantar una tarea en las regiones para validar los diagnósticos existentes de los sectores potenciales, de acuerdo con las vocaciones productivas de cada zona, cruzado con la demanda internacional de nuestros socios comerciales y los mercados que se han identificado como prioritarios.

  1. 1. Metodología para Agroindustria y manufacturas

 

Para definir los sectores agroindustriales y manufactureros se utilizaron dos metodologías. La primera define productos con mayor potencial, es decir los productos con alta demanda internacional y alto aprovechamiento desde la oferta nacional. Y la segunda define los productos con oportunidad, es decir los productos cuya demanda internacional ha tenido buen desempeño y que se podrían aprovechar desde la oferta nacional.

 

En lo relacionado con la primera metodología, primero se identificaron los productos a partir de las apuestas de la Política de Desarrollo Productivo (PDP, Conpes 3866/ 2016), la cual tiene en cuenta la ventaja comparativa revelada, y las capacidades productivas del sector y del departamento a partir de diversas variables[4]. Posteriormente, partiendo de los sectores y productos priorizados por la PDP a nivel nacional, se aplicó el modelo de potencialidad de exportación de ProColombia, que utiliza el comportamiento de la demanda internacional[5] y la oferta de exportación[6] para clasificar los productos en 9 cuadrantes según su grado de potencialidad[7]. En esta primera metodología nos focalizamos en los productos ubicados en el cuadrante con mayor grado de potencialidad (Campeón estrella), que además contaran con al menos tres mercados con TLC y un exportador constante[8]. Finalmente, sobre este subconjunto de productos se utilizó un indicador normalizado de ordenamiento que clasificara los productos según las siguientes variables: (1) internacionalización del sector (ventas externas sobre ventas totales[9]), (2) nivel de complejidad del producto y su valor estratégico[10], (3) grado de ventaja comparativa revelada, (4) valor exportado en los últimos tres años y (5) el tejido exportador constante entre el 2015-2017, por producto[11].

3 Producción, tejido empresarial, valor agregado, empleo, exportaciones, complejidad, valor estratégico entre otras. Conpes 3866/16

La segunda metodología utiliza los mismos procedimientos y modelos que la primera, con la diferencia que la segunda se focaliza en ubicar los productos que hacen parte del cuadrante “Oportunidad Perdida” del modelo de potencialidad de exportación.

 

Finalmente, estas dos metodologías priorizan alrededor de 250 productos que pertenecen a 7 sectores.

4 Dinámica de las importaciones mundiales, importaciones per cápita, distancia geográfica entre los países, entre otras.
5 Dinámica de las exportaciones, ventajas comparativas, existencia de tratados, empresas, entre otras.
6 Campeón estrella, campeón en crecimiento, oportunidad con alto potencial, promedio, oportunidad perdida, entre otros
7 Se consideraron los siguientes acuerdos comerciales vigentes: EE. UU., Canadá, México, UE (28), CAN, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, EFTA, Mercosur, Triángulo Norte y Venezuela.
8 Fuente: EAM a nivel de CPC rev 2.0
9 Fuente. Datlas de complejidad económica
10 Fuente: Dane-Dian.

 

  1. 2. Metodología de Servicios

Para definir la metodología de priorización de la canasta de servicios se tuvo en cuenta las apuestas de la PDP, la capacidad exportadora y la capacidad productiva de los diversos sectores. Entre las variables construidas para pre-identificar las apuestas productivas en servicios, se encuentran: (1) la caracterización de empleo, tejido empresarial y comercio exterior, (2) la complejidad del servicio por nivel de empleo y encadenamiento, y (3) un indicador de demanda interna con base en cifras de valor agregado del DANE. Este ejercicio arrojó 11 sectores.

  1. 3. Metodología de Productos Agro

Para definir la metodología de priorización de la canasta agroexportadora preliminar de productos, se utilizaron los resultados de una variedad de estudios realizados por el MinCIT y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural desde el 2014. La metodología final tiene en cuenta las siguientes variables y modelos: (1) Comportamiento exportador, (2) Modelo de potencialidad de exportaciones, (3) Demanda del mercado internacional, (4) Ventaja comparativa revelada, (5) Disponibilidad de hectáreas sembradas y (6) Tejido empresarial. La aplicación de esta metodología arrojó 9 sectores

  1. Facilitación del Comercio

La estrategia de aprovechamiento de acuerdos comerciales no se podrá implementar si no se promueven, de manera paralela, medidas que faciliten el comercio exterior. El World Economic Forum (WEF) elabora un índice de facilitación de comercio, Enabling Trade Index (ETI), cuyo último reporte corresponde a 2016. Colombia ocupa el lugar 85 entre 136 países: 62.5% de los países de la muestra están mejor que Colombia, cayendo 5 puestos con respecto al ETI 2014 (puesto 80 entre 134).

El principal problema para importar, reportado en el ETI, es la carga de trámites. Asimismo, en el informe Doing Business del Banco Mundial de 2018, en el componente de Comercio Transfronterizo, Colombia ocupa el puesto 125 en una muestra de 190 países, debido a los elevados tiempos de importación y exportación.

Para hacer más ágiles y eficientes las operaciones de comercio, se necesita trabajar en varios frentes de facilitación del comercio mediante la eliminación o disminución de trámites, la automatización de procesos y la eliminación o disminución de plazos en las operaciones de comercio exterior.

  1. 1. Iniciativas de Facilitación del Comercio

Desde que asumimos nuestras funciones, desde el MinCit hemos venido trabajando en los compromisos en materia de facilitación del comercio exterior. Entre ellos está reducir los tiempos en las operaciones de comercio exterior, mejorar los indicadores de comercio transfronterizo del Doing Business, eliminar barreras al comercio internacional y agilizar los procesos.

Para lograrlo, desde el mes de agosto de 2018 quedó instalada la Mesa Permanente de Facilitación de Comercio Exterior, un componente del Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación, que articula acciones público – privadas, para agilizar el comercio exterior. Esta mesa cuenta con la participación de las autoridades de control (ICA, INVIMA, DIAN y Policía Antinarcóticos), Director de Competitividad en Innovación de Presidencia, DNP, Superintendencia delegada de Puertos, y representantes del Consejo Gremial Nacional, ANALDEX, ANDI, FITAC, BASC y el Consejo Privado de Competitividad.

Situaciones como tiempos muertos en las pre-inspecciones, ineficiencias en la sistematización de procesos, e incluso manejo inadecuado de la carga por parte de operarios, son algunas de las problemáticas que se han detectado en las operaciones de importación y exportación, las cuales en tardan en promedio 9,6 y 6,5 días respectivamente, cuando el estándar internacional es de 48 horas.

Durante las sesiones se han abordado cuellos de botella y compromisos que deben ser abordados por el sector público y el privado. Puntualmente, se han identificado 58 oportunidades de mejora (13 transversales y 45 regionales) y 80 acciones de mejora (20 transversales y 60 regionales) para reducir los tiempos de despacho en importaciones y exportaciones. Las primeras sesiones se han realizado en Bogotá, Buenaventura, Cartagena, Santa Marta y Barranquilla y en cada una de dichas sesiones han asistido en promedio 40 personas, en representación del sector público y privado.

Las oportunidades de mejora están relacionadas principalmente con el desarrollo o mejoras de servicios informáticos, especialmente los aduaneros. Se requiere que exista interoperabilidad entre los sistemas de los puertos, agentes de aduanas, transportadores y la Aduana. Con estas acciones se eliminaría la múltiple digitación de información en varios sistemas que actualmente no se comunican.

Puntualmente, entre los desarrollos o mejoras en los servicios informáticos aduaneros se encuentran:

  • Web services
  • Ampliación de permisos de roles de consulta para puertos y transportadores
  • Uso de pre validadores ya desarrollados que no se utilizan, para transmitir a la aduana el informe de descargue
  • Servicios de cargue masivo de información
  • Firma electrónica de declaraciones de importación.
  • Disponibilidad para pagos electrónicos y pagos masivos por esta vía.

 

Adicionalmente, entre las oportunidades de mejora transversales se encuentran:

  • Exigencia repetida de información en varios sistemas, y falta de interoperabilidad entre los sistemas (DIAN – Usuarios de la cadena de comercio exterior) que permita contar con información en línea de los servicios informáticos que interoperan a medida que se reporta información en cualquiera de los sistemas.
  • Prestación de Servicio por autoridades y actuación de agentes de la cadena de comercio exterior, preferiblemente 7/24.
  • Mayor uso de la declaración anticipada de importaciones para lograr despachos antes de las 48 horas.
  • Evitar la discrecionalidad en la administración del riesgo, permitiendo que el sistema informático determine los reconocimientos e inspecciones y no los funcionarios en las direcciones seccionales, salvo que se trate de situaciones especiales de información puntual para el control.
  • Incrementar el uso de los equipos de inspección no intrusiva: escáneres.
  • Fortalecimiento de la capacidad de los funcionarios, puertos y operadores portuarios para adoptar mejores prácticas en el manejo de carga.

 

Finalmente, adicional a las Mesas de Facilitación la estrategia de Facilitación de Comercio Exterior contempla unas metas a mediano y largo plazo, en las que el MinCIT debe liderar la consecución de los hitos y actividades para cumplir las mismas. Por un lado, la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) debe contar con un Sistema Integrado de Gestión de Riesgo que facilite el despacho de operaciones de bajo riesgo y verificar con mayor detenimiento las de alto riesgo. Este sistema permitiría integrar los avances de los actuales aplicativos de gestión de riesgos que tienen las entidades, contar con mayor volumen de información, y el intercambio de la misma entre las entidades. Por otro lado, con el fin de evitar que los usuarios de comercio exterior tengan que acceder, antes de solicitar el registro de importación o vistos buenos de exportación, a las plataformas de las entidades vinculadas a la VUCE, se debe lograr la interoperabilidad de las plataformas y un único acceso a las entidades a través de la VUCE. Por último, se deben reglamentar de condiciones y requisitos para los actores de la cadena de comercio exterior, y de esta forma aumentar el número de usuarios autorizados y de Acuerdos de Reconocimiento Mutuo.

 

CONCLUSIÓN

Si bien Colombia cuenta con 16 acuerdos comerciales, el aprovechamiento que se ha hecho de esos acuerdos a la fecha ha sido bajo. Sin embargo, el Ministerio viene trabajando en una estrategia que involucra tanto medidas específicamente asociadas al comercio exterior (aprovechamiento y facilitación de comercio) como de política industrial asociada a promover una mayor internacionalización de la economía colombiana, y esta forma beneficiarnos en una mayor medida del comercio exterior.

Fuentes de Información y bibliografía Sectores resultantes del Conpes 3866/2016 Política Nacional de Desarrollo Productivo y Metodología Tipo de Pre-Identificación de Apuestas Productivas aNivel Departamental. DNP, PTP, MinCIT.
Modelo de Potencialidad para Exportaciones por productos (6 dígitos). ProColombia.

Atlas Colombiano de Complejidad Económica, Datlas Colombia para complejidad, ventaja comparativa revelada y valor estratégico.

Exportaciones DANE-DIAN para valor, tejido y departamentos exportadores.

World Bank. 2018., June 2018: The Turning of the Tide? Washington, DC: World Bank. doi: 10.1596/978-1-4648-1257-6. License: Creative Commons Attribution CC BY 3.0 IGO. World Economic Forum (WEF), Enabling Trade Index (ETI) 2016.

CEPAL, División de Comercio Internacional e Integración, Mariano Álvarez (2012). Herramientas para el análisis del aprovechamiento de acuerdos comerciales: El caso del tratado entre Chile y los Estados Unidos.

Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Seguimiento a los acuerdos comerciales.

Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Colombia: Estadísticas de comercio exterior enero-junio de 2018.

Informe al Congreso, 2018, el Impacto de los Acuerdo Comerciales. http://www.mincit.gov.co/publicaciones/41674/en_audiencia_publica_ministerio_de_comercio_entrego_informe_sobre_acuerdos_comerciales

 

[1] Alvarez, M. (octubre 2012). Herramientas para el análisis del aprovechamiento de acuerdos comerciales: El caso del tratado entre Chile y los Estados Unidos. Santiago: CEPAL, División de Comercio Internacional e Integración.

[2] Ver: http://www.mincit.gov.co/publicaciones/41674/en_audiencia_publica_ministerio_de_comercio_entrego_informe_sobre_acuerdos_comerciales

[3] A partir del 2000, Colombia da impulso a la negociación de acuerdos comerciales.

[4] Producción, tejido empresarial, valor agregado, empleo, exportaciones, complejidad, valor estratégico entre otras. Conpes 3866/16

[5] Dinámica de las importaciones mundiales, importaciones per cápita, distancia geográfica entre los países, entre otras.

[6] Dinámica de las exportaciones, ventajas comparativas, existencia de tratados, empresas, entre otras.

[7] Campeón estrella, campeón en crecimiento, oportunidad con alto potencial, promedio, oportunidad perdida, entre otros.

[8] Se consideraron los siguientes acuerdos comerciales vigentes: EE. UU., Canadá, México, UE (28), CAN, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, EFTA, Mercosur, Triángulo Norte y Venezuela.

[9] Fuente: EAM a nivel de CPC rev 2.0

[10] Fuente. Datlas de complejidad económica

[11] Fuente: Dane-Dian.

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