Clausula de preferencia maiz amarillo

Título:

Clausula de preferencia maiz amarillo

Fecha:

Octubre de 2014

Problema Jurídico:

¿A las importaciones de maíz amarillo originario de Estados Unidos, que ingresen extra-contingente, se les puede extender la aplicación de la misma preferencia correspondiente a las mismas mercancías originarias de El Salvador por virtud de la Cláusula de Preferencia estipulada entre Colombia y Estados Unidos en el APC vigente entre éstos?

Regla:

  • APC Colombia – Estados Unidos. “Cláusula de Preferencia Agrícola”. Subpárrafos (b), (c) y (d) del párrafo 2 de las Notas al Apéndice I a las Notas Generales de la Lista Arancelaria de Colombia.
  • Tratado de libre Comercio Colombia – Guatemala, Honduras y El Salvador. Apéndice del Anexo 3.4 del TLC con El Salvador
  • AAP.A25TM Nº 8 de 1984 Colombia – El Salvador

Concepto:

Con el presente me permito atender su comunicación No. 021059 del 23 de septiembre de 2014, en la que expone que a comienzos del mes de mayo la DIAN publicó en la página web que el arancel extracontingente que se aplicaría a las importaciones originarias de los Estados Unidos de América (subpartida arancelaria 10.05.90.11) era el 14%, equivalente a la aplicación de la preferencia otorgada por Colombia a El Salvador en el Marco del TLC suscrito con ese país.

Esta situación originó una consulta a este Ministerio, en la cual se pedía aclaración del arancel aplicable. La consulta fue atendida por conducto de la Oficina de Asuntos Legales Internacionales (OALI). En la respuesta se informó que la preferencia otorgada por Colombia a El Salvador para las importaciones de maíz amarillo no era extensiva a las importaciones de ese producto originarias de los Estados Unidos. La razón es que a dichas importaciones no les resulta aplicable lo previsto en los subpárrafos (b), (c) y (d) del párrafo 2 de las Notas al Apéndice I a las Notas Generales de la Lista Arancelaria de Colombia del Acuerdo de Promoción Comercial (APC) suscrito con los Estados Unidos. Las disposiciones de dichos subpárrafos se denominarán “la cláusula de preferencia agrícola”.

En la medida que la industria aún tiene inquietudes sobre los argumentos presentados por el Ministerio, eleva solicitud para revisar nuevamente el tema y adjunta un documento que recoge el análisis realizado por esa Cámara. El documento parte de la explicación sobre cuál es el objetivo y fin de la cláusula de preferencia agrícola.

Al respecto, este despacho se pronuncia en los siguientes términos, una vez observados los antecedentes y analizados los argumentos planteados por ustedes.

El texto de la referida cláusula de preferencia agrícola es el siguiente:

(b) Colombia no aplicará ningún arancel a una mercancía agrícola importada de Estados Unidos, más alto que el previsto en la Lista de Colombia del Anexo 2.3.

(c) Si Colombia aplica un arancel descrito en el subpárrafo (d) que sea más bajo que aquel previsto en el subpárrafo (b) a una mercancía agrícola importada de cualquier origen, Colombia aplicará a dicha mercancía importada de Estados Unidos, si está sujeta a aranceles bajo este Acuerdo, el menor de los aranceles descritos en el subpárrafo (d).

(d) Los aranceles referidos en el subpárrafo (c) incluirán:

i) El arancel de nación más favorecida (NMF) vigente aplicado a esa mercancía; y

ii) El arancel aplicado a dicha mercancía en virtud de cualquier acuerdo preferencial, salvo que ese arancel sea aplicado en cumplimiento de obligaciones expresamente asumidas por Colombia antes del 27 de febrero del 2006, bajo un acuerdo suscrito por Colombia antes de dicha fecha y no modificado o profundizado luego de dicha fecha.

En virtud de la cláusula de preferencia agrícola, se entiende que las importaciones originarias de los Estados Unidos tienen derecho a beneficiarse del menor arancel que se esté aplicando por Colombia al mismo producto proveniente de cualquier origen, cuando dicho menor arancel otorgado a terceros países tiene su fuente en un acuerdo preferencial suscrito con posterioridad al 27 de febrero de 2006. Es decir, no hay lugar a la aplicación de la cláusula si la preferencia está prevista en un acuerdo anterior a esa fecha y que no hubiera sido modificado o profundizado luego de dicha fecha.

La diferencia entre las razones expuestas en el documento de la Cámara y las expuestas por este Ministerio se encuentra en la interpretación o el sentido que la Cámara le da a la disposición contenida en el subpárrafo (ii) del subpárrafo (d) del párrafo 2, arriba transcrito.

La interpretación de la Cámara se refiere al acuerdo, mientras que la del Ministerio se refiere al arancel. Por eso, concluye que como el TLC con El Salvador (y otros países de América Central) se suscribió con posterioridad al Acuerdo con los Estados Unidos y es más profundo que el que se tenía con ese país, entonces deben aplicarse los aranceles allí previstos.

No obstante, en criterio del Ministerio, el arancel para el maíz amarillo originario de El Salvador no se modificó con el referido TLC, por lo que se mantuvo el que se aplicaba antes del 27 de febrero de 2006 y por eso no se aplica la cláusula de preferencia agrícola.

En efecto, de la lectura del Apéndice del Anexo 3.4 del TLC con El Salvador se puede inferir con claridad que las mercancías que se encuentren bajo la categoría de desgravación E* en la lista de Desgravación Arancelaria están exentas de la aplicación de las disciplinas del Tratado (excepto las disposiciones del capítulo 4 “Reglas de origen” y capitulo 5 “Facilitación al Comercio”). Es por esta razón que se puede afirmar que en dicho TLC no se otorgan preferencias arancelarias para dichos productos, por lo que, al no haber sido modificadas ni profundizadas las previstas en el Acuerdo de Alcance Parcial No. 8 de 1984, se encuentran excluidas de la aplicación de la cláusula de preferencia agrícola.

La interpretación del Ministerio tiene fundamento en la primera regla de interpretación de los Tratados contenida en el artículo 31 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. De conformidad con la misma, es razonable asumir, a menos que se demuestre lo contrario, que el sentido corriente de un término empleado en el texto de un tratado es el que refleja la verdadera intención de las partes.

Otro aspecto del análisis que hace el documento de la Cámara al que deseamos referirnos es que dicho análisis tiene muy en cuenta los motivos que llevaron a Colombia y los Países del Triángulo Norte de América Central a celebrar un nuevo Tratado de Libre Comercio, y que se extracta de los considerandos del Acuerdo.

De ellos se infiere que las Partes signatarias acordaron mantener 15 de las 26 preferencias arancelarias que Colombia había otorgado a El Salvador con base en el Acuerdo de Alcance Parcial No.8. De manera que las preferencias no incluidas en el listado convenido por las Partes en el TLC, desaparecieron.

Lo anterior se encuentra en la siguiente afirmación:

“…Así las cosas al haber sido incluidas 16 partidas arancelarias cuyas preferencias las Partes signatarias acordaron recuperar de su desaparición y mantener, es claro que la fuente de la preferencia arancelaria del 10% que Colombia concede a El Salvador para el maíz amarillo de la partida 10059011 no es el Acuerdo de Alcance Parcial No.8 de 1984 sino el Acuerdo de Libre Comercio que respecto de El Salvador entró en vigencia el 1 de febrero de 2010, es decir con posterioridad de la fecha establecida por el Tratado de Libre Comercio de los Estados Unidos. Pues si las Partes no hubieran acordado mantener esa preferencia la misma hubiera desaparecido al entrar en vigencia el acuerdo en febrero de 2010.”

Bajo el razonamiento transcrito se concluye que:

“…la preferencia arancelaria del 10% que Colombia concede a El Salvador para el maíz amarillo de la partida 10059011 debe entenderse como establecida en el 2 de febrero del 2010, es decir con posterioridad al 27 de febrero de 2006 y por ende le aplica la regulación sobre cláusula de preferencia establecida en el TLC con Estados Unidos con lo que las importaciones provenientes de este país deben beneficiarse de dicha preferencia.” Lamentablemente nuestra opinión no concuerda con la expresada en su comunicación por las razones antes expuestas.

Conclusión

En consecuencia, mantenemos la opinión expresada en nuestro oficio del 26 de junio de 2014, conforme a la cual se consideró que, dado que la preferencia arancelaria del 10% prevista en el Acuerdo del Alcance Parcial No. 8 entre Colombia y El Salvador para el maíz amarillo (subpartida 10059011) no fue profundizada ni negociada en el TLC entre estos dos países, no es posible aplicarla a las importaciones de dicho producto originarias de los Estados Unidos, en virtud de la cláusula de preferencia agrícola prevista en los subpárrafos (b), (c) y (d) del párrafo 2 de las Notas al Apéndice I a las Notas Generales de la Lista Arancelaria de Colombia del Acuerdo de Promoción Comercial (APC) suscrito con ese país.

De todas maneras, esta opinión, así como la anteriormente emitida, tiene el alcance previsto en el artículo 28 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo.

Descargar en formato pdf

Ministerio de Comercio, Industria y Turismo
Calle 28 No. 13A - 15 PBX: (+571) 6067676
Fax: (+571) 6067522
consultasoali@mincit.gov.co
www.mincit.gov.co

We use cookies to improve our website. Cookies used for the essential operation of this site have already been set. For more information visit our Cookie policy. I accept cookies from this site. Agree